miércoles, 11 de noviembre de 2009

Los guardacostas, la justicia, la pesca y los piratas


Hace unos días escribí una entrada en la que parecía que me iba a trabajar a Afganistán, pero no. Solo era un paralelismo con el asunto del Alakrana. Poco a poco vamos sabiendo mas cositas del barco, de Somalia y de las leyes españolas. Cosas que vamos a comentar.

El Alakrana, es un barco atunero privado, una empresa que trabaja a cambio de beneficios, cuantos más mejor. Igual que el resto de empresas del mundo mundial. El barco y buena parte de los tripulantes, tienen su base/hogar en Bermeo (Vizcaya), Este no, pero muchos otros, por una tontería de impuestos, ya ves, no tienen bandera española. Tienen bandera de países, como las Islas Seychelles, Liberia, Malta e incluso Bolivia, que no tiene ni mar. Esto se llama bandera de conveniencia. Se hace para ahorrar pasta, y evitar los incómodos controles de seguridad de la UE.

Resulta que desde hace años nos hemos cargado los caladeros españoles, no queda ni un puñetero pez. Los hemos pescado y nos los hemos comido todos. Pero como somos los mejores, en lugar de solucionar eso, pasamos de todo, y nos vamos a pescar a otro lado. Podemos ir a Marruecos, pero es un engorro, hay que pagar. Para evitar este inconveniente, es mejor ir a pescar a un país desordenado. Un país, en el que después de 20 años de guerra civil salvaje, la gente esta descontrolada, el gobierno es inexistente, y más inexistente es el control de sus costas. Un país del que hasta los yanquis se marcharon con el rabo entre las piernas.

Ese país se llama Somalia, el cuerno de Africa. El Alakrana se ha ido allí, porque la relación costes-beneficios es obscenamente favorable. Para empezar, y aunque no lo parezca, Somalia está muy cerca. Cruzas el Mediterráneo, pasas el Canal de Suez, y casi has llegado. Y para terminar, los caladeros están vírgenes. Lo están porque la gente de Somalia no ha progresado más allá de pescar con botes y barcos pequeños. La guerra es lo que tiene. Desde hace años, las grandes flotas pesqueras, han ido a pescar allí. Sin control costero, además de no pagar un duro, los barcos se pasaron por el arco de triunfo los límites de las aguas internacionales. Pescaron lo que les dio la gana, donde les dio la gana y no dejaron nada a cambio, es decir, son unos piratas. Bueno, si dejaron algo a cambio, pero de eso hablaremos luego. Será divertido.

Eres somalí, y ves que tu país es un enorme ataud rodeado de escombros. Lo único que te queda es mirar al mar. Mal que bien, has ido pescando lo que podías, y ahora ves como de la noche a la mañana tus capturas artesanales se reducen casi a cero. La base de tu economía de subsistencia se ha ido a la mierda. Era lo único que te quedaba, la pesca. La pesca y las toneladas de armas de guerra. Llega el momento de organizarse un poco.

Consigues todo el dinero que puedes y preparas algo parecido a una guardia costera en tu zona. Incluso contratas a una empresa para que te adiestre. Quieres que los barcos paguen por los recursos que se llevan. Tus recursos. Pero no lo consigues. La comunidad internacional pasa de ti, no te reconocen como autoridad gubernamental y no te hacen ni puñetero caso. Ahora lo único que te queda es mucha mala leche. Mala leche y toneladas de armas de guerra. Pagarán por las buenas o por las malas, pero pagarán.

El caso es que el Alakrana y muchísimos barcos más se van a pescar allí. Despues de unos cuantos asaltos y secuestros express, Francia que también pesca y mucho en Somalia, propone llevar barcos de guerra a la zona para proteger a los pesqueros. El resto de paises de la UE dice que sí, y se sacan de la manga la "operación Atlanta". Un monton de barquitos de guerra que cuesta mantener una pasta gansa, para vigilar los intereses de unos empresarios, que con la bandera de conveniencia se saltan todos los protocolos e impuestos de los paises que les protegen. Flipa. Lo que pocos dicen es que Francia tiene una base militar de la leche en Djibuti, osea, a ladito de Somalia. Francia propone, dispone y no le cuesta un duro. Los demas a pagar. Flipa más.

Bien, vamos un poco más rápido o no acabamos nunca. Estos que juegan a las guerras, establecen una zona de seguridad de la que teóricamente los barcos no deben salir. Pero como son muchos en el mismo sitio, algunos deciden que no hay peces para todos y salen. El Alakrana se larga al sur, a pescar fuera de la zona de control, se encuentran con los guardacostas somalíes y la cosa se lía. El barco apresado y un follón de la leche. No sé como, pero hemos cogido a dos de los chavales que guardan sus costas, y en un alarde de originalidad decidimos traerlos a España para juzgarlos. Hay acuerdos con Kenia para estas cosas, pero Garzón dice, que es mejor traerlos aquí. Vale, ellos tiene a treinta de los nuestros y nosotros a dos. El aprecio por la vida humana que tienen allí ya sabemos cual es, así que me parece que empatados no estamos.

Ahora la justicia española tiene un lío importante (si hace las cosas bien y quiere seguir llamándose justicia). No puede soltar a los dos chavales, así como así, por que la jurisprudencia tiene buena memoria, y podría tener que hacerlo más veces. Y tampoco puede pasarse con ellos, porque en Somalia hay treinta de los nuestros. Ahora bien, una cosa sí hacemos bien en España, improvisar. En lugar de autores del control costero, los van a acusar de colaboradores de los autores del control costero (¡toma ya!). En parte para poder soltarlos con un supuesta condena a cumplir en Kenia o Somalia, pero tambien porque no tienen ni puñetera idea de como se llaman, de donde son y cuantos años tienen.

A ver como se soluciona esto sin que haya desgracias y sin cargarse la justicia española. Se me ocurre una idea que al armador no le va a gustar. Que se traigan a los tripulantes y dejen el barco allí. Los somalíes lo venderán y compensaran las cuotas por las capturas de toda la flota, y los nuestros volverán sanos y salvos.

Antes dije, que las flotas pescaron lo que les dio la gana, donde les dio la gana y no dejaron nada a cambio. Algo si hemos dejado. Aprovechando el descontrol de las costas somalíes hemos dejado basura. Millones de toneladas de basuras tóxicas de todo tipo y de toda Europa. Hemos estado durante años vendiéndoles Kalashnikov y tirando nuestros barriles de metales pesados y productos químicos en sus costas. Muchos de ellos aparecieron con el tsunami de 2004. Roberto Saviano lo explica perfectamente en Gomorra. Y digo yo, se puede saber ¿que tipo de atún radiactivo nos estamos comiendo?

Por cierto, una cosa está clara, desde que los somalíes controlan sus costas, la pesca ha vuelto.

Saludos

PD: La noticia debería titularse, "Guardacostas somalíes detienen un barco pirata que pescaba atún sin los permisos correspondientes"

1 comentario:

jaime dijo...

Negro sobre blanco. Olé
Un saludo
Jaime