miércoles, 30 de junio de 2010
Una buena noticia (II)
martes, 29 de junio de 2010
Metro de Madrid
Maldita clase media de este país. Si, esa clase media que en realidad es la clase de los trabajadores. Malditos esos que se escandalizan porque los trabajadores de Metro de Madrid no mantienen los servicios mínimos. ¡50%!. Eso no son servicios mínimos, eso es querer tapar una huelga ¡A LA QUE TODO TRABAJADOR TIENE DERECHO!.
En lugar de apoyar a un colectivo que está dando un fantástico ejemplo de lucha trabajadora, nos tiramos a su cuello como hienas carroñeras, y todo porque hoy no hemos llegado a tiempo al trabajo, a la compra o a donde sea. Un ejemplo de lucha trabajadora que en el fondo envidiamos, que en el fondo nos gustaría hacer, pero que no nos atrevemos a hacer.
La huelga no es gratis para ellos. Esos días perderán su sueldo, su cotización a la seguridad social, su parte proporcional de pagas extras, y en este caso seguro que tendrán que hacer frente a sanciones por incumplimiento de unos servicios mínimos totalmente injustos.
Siento pena. Pena por un país que luchó como pocos por salir de la mierda. Una lucha para conseguir derechos laborales que costo muchas vidas, y que ahora, drogado por este falso sistema del bienestar se está dejando comer el pan. Derechos que estamos perdiendo a pasos de gigante, y que no podrán tener nuestros hijos, a los que volveremos a dejar un futuro laboral de mierda.
Maldita clase media/trabajadora de este país. Los trabajadores de Metro de Madrid son un ejemplo y un orgullo para todos. ¡ANIMO COMPAÑEROS! Mi más sincero apoyo.
viernes, 18 de junio de 2010
Un fallo del sistema

lunes, 31 de mayo de 2010
viernes, 21 de mayo de 2010
Trastorno delirante
- El paciente expresa una idea o una creencia con una persistencia o fuerza inusual.
- Esa idea parece ejercer una influencia excesiva, y su vida se altera habitualmente hasta extremos inexplicables.
- A pesar de su convicción profunda, habitualmente hay un cierto secretismo o sospecha cuando el paciente es preguntado sobre el tema.
- El individuo tiende a estar sin humor e hipersensible, especialmente respecto a su creencia.
- Tiene un carácter de centralidad: independientemente de lo improbable que sean las cosas que le ocurren, el paciente lo acepta sin casi cuestionárselo.
- Si se intenta contradecir su creencia es probable que levante una fuerte reacción emocional, a menudo con irritabilidad y hostilidad.
- La creencia es, cuando menos, improbable.
- La idea delirante ocupa una gran parte del tiempo del paciente, y abruma otros elementos de su psique.
- El delirio, si se exterioriza, a menudo conduce a comportamientos anormales y fuera de lugar, aunque quizás comprensibles conocidas las creencias delirantes.

